Génesis Antiguo Testamento capítulos 1 al 4
¿Cómo era la tierra según el Génesis? Todos nos hemos hecho esta pregunta en algún momento de nuestras vidas, te invito a leer el Capítulo 1 del Génesis.
La creación del Mundo según el Génesis, lo que todos deseamos saber, sigue leyendo…

Génesis Capítulo 1º La creación del Mundo
«Al principio creó Dios el cielo y la tierra. 2La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. 3Dijo Dios: «Exista la luz». Y la luz existió. 4Vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla. 5Llamó Dios a la luz «día» y a la tiniebla llamó «noche». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. 6Y dijo Dios: «Exista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas». 7E hizo Dios el firmamento y separó las aguas de debajo del firmamento de las aguas de encima del firmamento. Y así fue. 8Llamó Dios al firmamento «cielo». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. 9Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezca lo seco». Y así fue. 10Llamó Dios a lo seco «tierra», y a la masa de las aguas llamó «mar». Y vio Dios que era bueno. 11Dijo Dios: «Cúbrase la tierra de verdor, de hierba verde que engendre semilla, y de árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra». Y así fue. 12La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. 13Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero. 14Dijo Dios: «Existan lumbreras en el firmamento del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años, 15y sirvan de lumbreras en el firmamento del cielo, para iluminar sobre la tierra». Y así fue. 16E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. 17Dios las puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, 18para regir el día y la noche y para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. 19Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto. 20Dijo Dios: «Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo». 21Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. 22Luego los bendijo Dios, diciendo: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra». 23Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. 24Dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y fieras según sus especies». Y así fue. 25E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno. 26Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra». 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó. 28Dios los bendijo; y les dijo Dios: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra». 29Y dijo Dios: «Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. 30Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira». Y así fue. 31Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto».
Génesis Capítulo 2º El Jardín del Eden
«Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo. 2Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho. 3Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó. 4Esta es la historia del cielo y de la tierra cuando fueron creados.El día en que el Señor Dios hizo tierra y cielo, 5no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el suelo; 6pero un manantial salía de la tierra y regaba toda la superficie del suelo. 7Entonces el Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo. 8Luego el Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. 9El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos para la vista y buenos para comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. 10En Edén nacía un río que regaba el jardín, y allí se dividía en cuatro brazos: 11el primero se llama Pisón; rodea toda la tierra de Javilá, donde hay oro. 12El oro de este país es bueno; allí hay también bedelio y lapislázuli. 13El segundo río se llama Guijón; rodea toda la tierra de Cus. 14El tercero se llama Tigris y corre al este de Asiria. El cuarto es el Éufrates. 15El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. 16El Señor Dios dio este mandato al hombre: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, 17pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás, porque el día en que comas de él, tendrás que morir». 18El Señor Dios se dijo: «No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle a alguien como él, que le ayude». 19Entonces el Señor Dios modeló de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y se los presentó a Adán, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que Adán le pusiera. 20Así Adán puso nombre a todos los ganados, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontró ninguno como él, que le ayudase. 21Entonces el Señor Dios hizo caer un letargo sobre Adán, que se durmió; le sacó una costilla, y le cerró el sitio con carne. 22Y el Señor Dios formó, de la costilla que había sacado de Adán, una mujer, y se la presentó a Adán. 23Adán dijo: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será “mujer”, porque ha salido del varón». 24Por eso abandonará el varón a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. 25Los dos estaban desnudos, Adán y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro».
Génesis Capítulo 3º La expulsión del Paraiso
«La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. 2Y dijo a la mujer: «¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?». 3La mujer contestó a la serpiente: «Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”». 4La serpiente replicó a la mujer: «No, no moriréis; 5es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal». 6Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió. 7Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. 8Cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, Adán y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín. 9El Señor Dios llamó a Adán y le dijo: «¿Dónde estás?». 10Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». 11El Señor Dios le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?». 12Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí». 13El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?». La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí». 14El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú | entre todo el ganado y todas las fieras del campo; | te arrastrarás sobre el vientre | y comerás polvo toda tu vida; | 15pongo hostilidad entre ti y la mujer, | entre tu descendencia y su descendencia; | esta te aplastará la cabeza | cuando tú la hieras en el talón». 16A la mujer le dijo:«Mucho te haré sufrir en tu preñez, | parirás hijos con dolor, | tendrás ansia de tu marido, | y él te dominará». 17A Adán le dijo: «Por haber hecho caso a tu mujer | y haber comido del árbol del que te prohibí, | maldito el suelo por tu culpa: | comerás de él con fatiga mientras vivas; 18brotará para ti cardos y espinas, | y comerás hierba del campo. 19Comerás el pan con sudor de tu frente, | hasta que vuelvas a la tierra, | porque de ella fuiste sacado; | pues eres polvo y al polvo volverás». 20Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. 21El Señor Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió. 22Y el Señor Dios dijo: «He aquí que el hombre se ha hecho como uno de nosotros en el conocimiento del bien y el mal; no vaya ahora a alargar su mano y tome también del árbol de la vida, coma de él y viva para siempre». 23El Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado. 24Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y una espada llameante que brillaba, para cerrar el camino del árbol de la vida».
Génesis Capítulo 4º CAIN Y ABEL
«Adán conoció a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín. Y ella dijo: «He adquirido un hombre con la ayuda del Señor». 2Después dio a luz a Abel, su hermano. Abel era pastor de ovejas, y Caín cultivaba el suelo. 3Pasado un tiempo, Caín ofreció al Señor dones de los frutos del suelo; 4también Abel ofreció las primicias y la grasa de sus ovejas. El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda, 5pero no se fijó en Caín ni en su ofrenda; Caín se enfureció y andaba abatido. 6El Señor dijo a Caín: «¿Por qué te enfureces y andas abatido? 7¿No estarías animado si obraras bien?; pero, si no obras bien, el pecado acecha a la puerta y te codicia, aunque tú podrás dominarlo». 8Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos al campo». Y, cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. 9El Señor dijo a Caín: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Respondió Caín: «No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?». 10El Señor le replicó: «¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde el suelo. 11Por eso te maldice ese suelo que ha abierto sus fauces para recibir de tus manos la sangre de tu hermano. 12Cuando cultives el suelo, no volverá a darte sus productos. Andarás errante y perdido por la tierra». 13Caín contestó al Señor: «Mi culpa es demasiado grande para soportarla. 14Puesto que me expulsas hoy de este suelo, tendré que ocultarme de ti, andar errante y perdido por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará». 15El Señor le dijo: «El que mate a Caín lo pagará siete veces». Y el Señor puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matase. 16Caín salió de la presencia del Señor y habitó en Nod, al este de Edén. 17Caín conoció a su mujer; ella concibió y dio a luz a Henoc. Caín estaba edificando una ciudad y le puso el nombre de su hijo Henoc. 18A Henoc le nació Irad, e Irad engendró a Mejuyael; Mejuyael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. 19Lamec tomó dos mujeres: una se llamaba Ada y la otra Sila. 20Ada dio a luz a Yabel, que fue el padre de los que habitan en tiendas con ganados. 21Su hermano se llamaba Yubal, que fue el padre de los que tocan la cítara y la flauta. 22Sila, a su vez, dio a luz a Tubalcaín, forjador de herramientas de cobre y hierro; la hermana de Tubalcaín era Naama. 23Lamec dijo a sus mujeres: «Ada y Sila, escuchad mi voz; | mujeres de Lamec, prestad oído a mi palabra. | A un hombre he matado por herirme, | y a un joven por golpearme. | 24Caín será vengado siete veces, | y Lamec setenta y siete». 25Adán conoció otra vez a su mujer, que dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo: «Dios me ha dado otro descendiente en lugar de Abel, asesinado por Caín». 26A Set le nació también un hijo, que se llamó Enós. Por entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor».
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